El camino del caballero (prosa) Cabalgaba por desfiladeros presentes en el camino, esos como doblones del sendero que rasgan y se hace difícil su cruzar, aunque vallas se levanten en su borde se puede caer cualquier ser como tu caballo o espada. Silencioso se hace cada paso, tan sutiles como imperceptibles al canto supersónico o ese sonido subsónico en el oído del humano pero que tumba al caballo. Cuando se levantaba el caballero, fuerte como dragón indicó su destino, logrando guardar lo esencial del alma en su corazón y en una bolsa dorada que cargaba, menos mal, pensaba él... La tela de su mochila ya no era dorada, se transmutó a lo plateado como lo es la luna y ahora brilla en su interior, solo le quedó su personalidad. Noble ser que cae y se repone de los golpes, tantos que a través del tiempo solo conservó imágenes y el zurrón ha perdido, no encontró jamás la pureza que quiso observar en damiselas, desde entonces a una dama aguarda para sortear caminos con es...