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Mostrando entradas de diciembre, 2013
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Contemplando Hoy salí a caminar  y mirando el cenit nocturno, preguntaba: ¿Dónde podrías estar? Veía brincar tu silueta  estrella por estrella, aunque la luna brillaba y me cegaba detallarte podía. Quise poder alcanzarte y amarte en ese instante, pero solo podía admirarte y seguir preguntándome: ¿Por qué no bajas? Cuando salto tan alto  como para subirme a la luna y cabalgar en las nubes busco y busco pero ya no te encuentro. ¿Eres solo una imagen? ¿un sueño?, si me dejas tocarte y sentirte puedo darte el cielo. ©Carlos Andrés©
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Erotizándote Si enciendes mi ser, deja que el candor  haga su trabajo, que el éxtasis  encienda las pasiones y poco a poco recorrer las mieles de tu cuerpo, las infinitas ganas de erotizar mi voz y escalar las montañas candentes del tuyo. Si tocas fibras de mi corazón, déjame hilvanar las del tuyo mientras tu espíritu en medio de los elixires del placer se funde con el mío y juntos recorremos  el idílico momento  donde el fuego es grande y con sensación llenamos un mundo  de grandes anclajes llenos de calor en el mar del palpitar  acelerado de nuestro sexo, haciendo que para el alma sea eterno tu cuerpo y ese roce inolvidable de amor y pasión. ©Carlos Andrés©
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Un amor  volátil   El cigarro se consumía y en la sombra nocturna se veía claramente el humo, con ésta estela de gas palpitaba el corazón, junto a la luna que testigo era e su amor. Ella maravillada de su galantería de antaño pronto suspiro un "le extraño"; él mirando al cenit exclamó: -Me faltas y quiero encontrarte en cada estrella de mis sueños- sin saber los dos se encontraban en esa noche iluminada, a las nubes el pedía ¡Tráiganmela!, a la dama blanca del cielo le contaba: jamás he visto una mujer como ella, yo quiero verla. A su cigarro ella miraba y a las nubes de su amado vislumbraba ¡Que coincidencia deliciosa! el cielo, el humo, las estrellas... Él, todo él, quiero verlo ahora. El cigarrillo se consumía y en el ambiente se olía que con cada aspirar más soñaban ambos y nuestro caballero aparecía entre la bruma diciéndole ven acá mi amada yo te trataré como mi dama; ella como reina, lo miró fijamente, que esbelta, mágica y bella sensualidad masculina... Fuerte co...
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Paso a paso Paso a paso un grito avisa de un acontecimiento, que aunque pregunté a los seres solo veo niebla y bruma cubriendo un charco de sangre negra, podrida y con olor fétido. No llegue a saber que pasaba di la vuelta a la sombría tarde y torne al existir, a los hechos. Sin embargo sin saber me acorde de un vibrante sonido oído por mi alma, el cual causó un hondo agujero en el que se fue mi espíritu, ahora pienso en las lágrimas negras derramadas por un impacto tiempo atrás. Devolví la película y el líquido nauseabundo y descompuesto, lleno de cadaverina que daba ese olor a putrefacción, sin permitir acercarme; pero observando que a cada paso que daba de mi brotaba un chorro de sangre dañada hace semanas. ¡Era mía! ©Carlos Andrés©
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A una amiga  Aún espero a que me hables ya que yo ya no puedo hablarte, espero que me pienses porque no puedo pensarte pero aguardé mucho tiempo  a que actuaras, anhele sentirte y entre cariños tratarte; ahora ya no sé que pensar, miro la luna y apareces,  en el viento llegas,  y sé que no quisiste  ser mi amiga,  pero como caballero  lucharé y entregaré  mi ser a una amistad leal. ©Carlos Andrés©
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Una rosa para ti Te regalo esta rosa, cada pétalo desde el alma  te la obsequio para que la mires, la tomes y la observes y como a un cariño  lo atrapes, con ternura te la doy y con dulzura  te la entrego. No existen espinas  si no motivos para regalarte esta rosa. déjame que te la entregue con una sonrisa Y ponga tu alma mientras él  la rosa. Acepta este obsequio para tu sonrisa y con belleza darla a tu fortaleza; caballero soy y con ésta rosa dejo que la ternura y suavidad de sus pétalos esté en tu persona. déjalo en tu corazón  ©Carlos Andrés©
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Estoy seguro que... No me arrepiento  pero me disuadí de haberte conocido porque cuando lo hice  conocí a una frágil señorita. Sí, me lamento ahora  porque tuve tu ternura y ahora no tengo nada. Estoy seguro que... Mi amistad, ser y mi amor te brindé; ahora taciturno me dejaste sin que pudiera musitar palabra   alguna en mi defensa. No me arrepiento de luchar  por hablarte y de enamorarme,  tampoco de valorarte y escribir versos para tus ojos sin pensar que los desecharías y de mi no te acordarías. Hoy me aleje y tampoco  de eso me arrepiento, porque aunque  te pienso y te recuerdo tu me diste ese trato, hoy lo memoro y sin llanto, si con arrepentimiento del alma, la mente y el corazón. ©Carlos Andrés©
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Así es una dama moderna Me importa un carajo que la mujer sea una figura, ni su color de piel. Para mi lo importante está en como es, actúe y sienta, piense, sea ella. Nimiedad me causa si posees rostro bello cuando no sabes sonreír ni hablar con los ojos, tu alma no me dejas ver. Esa mujer no me gusta, tampoco sé si es mujer o solo el rótulo. Me resbala una modelo hueca y sin inteligencia, la zagas e intelectual es la damisela que importa. No juzgó si tienes buenas tetas o buen trasero, eso no te ayuda para ser hermosa. Pero si me interesa que sepas ser mujer, te valores y te quieras, así yo te podré querer y amar. También me entraña que seas como ninfa dulce y tierna toda una dama. ©Carlos Andrés©
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Abajo la desigualdad, arriba la democracia ¡Arriba el pueblo! con fuertes gritos se defiende la democracia; basta de elitismo y oligarquía eso pide la sociedad, la del proletariado, la base de todo. Anulemos al fascista, sigamos las ideas, no persigamos al montón y vivamos como el humano que somos, no como el que nos quieren obligar a ser. ¡Viva el vox populi! esa vox dei que grita: ¡Democracia! ¡Fuera la corrupción! solo piensa en tu país, en tu ciudad. ©Carlos Andrés©
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Dama idealizada  Damisela de noble figura buscándote vivo hada, ninfa y  musa del poeta, del corazón sé que tu mirada aparecerá   tierna y dulce, fuerte y llena de vida. Tienes belleza oculta frialdad en tu mirada pero, ¿ Sabes una cosa? Me gustas y sé que si te hallo  me enamoro perdidamente, porque ya te tuve pero no lo supe y quisiera conocerte de nuevo para poder dejar de idealizarte para poder tocarte. Dama, princesa y reina, eso eres, no te veo  por mi nubosidad la que te oculta  como niebla que cae en tu alma, yo solo deseo una oportunidad “La de conocerte”. ©Carlos Andrés©
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El viento  Tu que llevas sentimientos, acaricias el rostro del alma y del corazón. Generas fresco en la piel y también libertad en el ser, dejando al paisaje intacto para amarlo con cada verso por el individuo exclamado. Es el viento un placer para el alma  y un recuerdo para la mente  ya que en el viaja ese amor ese dolor, la razón que tu estés  solo con un ventarrón, pero que su amor añores  o imágenes caigan mientas de ese amor te acuerdas. y en medio de la noche observas  tu entorno con  montañas y una luna que llama a ese viento. ©Carlos Andrés©