Triste caída...
Triste caída... Hoy no tengo mi gran tranquilidad un engaño que me desilusiona bien hecho, mi maestra de crueldad de mi caballerosidad ladrona. Ya quiero juntar yo cada borona quizás no viste mi fragilidad, actuas cual tan solo la buscona, un gran culpable por ingenuidad. Eso soy, sensible pero perdido, muy confiado, por eso ya no vuelo ya no sé si debo pegar aullido. Cortaste las alas, estoy sin cielo... El cenit ya no produce sonido y todo se congeló por tu hielo. ®Carlos Andrés, 19/10/2025®