Damiselas, damas bellas. Sonrisas dulces, risas bellas, rostros hermosos miradas lindas; he observado, pero quiero no imaginarlas ni verlas sino sentirlas. Damas y damiselas tiernas como ninfas, señoritas cadentes como flores conozco, pero deseo amar una de ellas. Como estelas de humo han pasado, yo solo las he detallado, me he enamorado de su andar, de su vivir, y al escucharlas su femineidad me atrapa, su pensamiento me cautiva, su vida me deleita y anhelo sea realidad, lástima solo es mi mundo y mi pensar no el de ellas. ©CARM©