Una tarde gris 
Grisáceas las nubes 
son negras, oscuras,
mi pluma se aflige  
mis manos lloran,
mi mente redacta,
amarré mis dedos 
para no escribirte,
condicioné mi cerebro  
para no pensarte, 
mi corazón para aguantar
pero es en vano.
Todo porque así 
me lo pediste,
di mi palabra
y la cumpliré,
aunque el cielo llore 
y me den ganas,
enviarte mi versar
sería bello,
mi sentir y mi pensar
pero me conformo con llorar;
No lo voy a hacer,
porque no me voy a 
traicionar y a rendir,
a lo que pediste 
yo te voy a dar,
porque eso hacen los amigos 
se quieren aunque duela.

®Carlos Andrés®

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