No sabía que las rosas reían

Que una rosa sonreía
y no que hipnotizaba, 
no sabía que los diamantes
y las perlas se ocultaban
en su risa en instantes,
los pétalos de una rosa
brillan y relucen.

Me sorprendió ver una
rosa alegre,
quedé anonadado con su sonreír,
la alegría  me mostró
en un rostro lleno de hermosura,
a esa risa le escribo hoy,
lo mejor de todo
es que es la misma
donde brilla el alma,
la flor de la sonrisa.

No supe si la realidad
era la verdad,
solo sé que esa carcajada
me encantó,
la hilaridad de la rosa,
porque no era
de mi conocimiento
ver una rosa con hermosa sonrisa.

®Carlos Andrés®

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