Tranquilidad alada

Si se declara la canción
porque no mantenerse
en pie como caballero, 
él que cabalga en un Pegaso negro, 
con armadura de plata 
y luchando por la doncella que no existe.
Se puede transformar el tiempo  
pero no lograrás hacer que 
se transmute el segundo 
en materia que lograrás tener. 

Ya no actúas solo ves 
y esperas que el suceder 
sea lo grato en ese jinetear 
que llevas sobre el caballo 
parido por las nubes 
con alas como acero lustrado 
en el cenit de ese cielo 
que canta a la mañana 
durmiendo en la noche.

Desde allí se observa
como sobrevive el alma
y es como un telescopio 
desde el firmamento 
hacia la realidad
de cada amor,
tal como es un juego de azar 
así se mira desde allí cuando sales de aquí,
mientras buscas 
como aguja en un pajar 
a la damisela que tendrá
la lucha de tu caballerosidad,
y la protección de tu escudo y espada  
de arcángel.

®Carlos Andrés®

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