Mi tristeza
Siento fría el alma, se congeló mi cuerpo; mi corazón ahora no sabe si tiritar o bramar para estar caliente de nuevo, tampoco es consciente de si necesita lágrimas para que su palpito se coordine de nuevo, lo decepcionó una amistad y no sabe como andar.
Cada vez que como bomba revienta, su movimiento de diástole que se llena de confusión al filtrar la sangre, ese fluido plasmático sin esas células de vida, no deja de doler y solo en esas penas el sístole permite que emerja la aflicción. Así la verdad y los sueños en este torrente con pigmento fuerte y a veces espeso y viscoso lleno de realidad saturada, hace erupción en sensaciones para el ser; frases como: ¡te quiero!¡le di tanto de mi! Hacen que percate la diferencia de valor, así como el blanco y el negro pueden ser grises, pero al faltar uno, el otro se palidece.
Solo quise conservarla, su amistad, su presencia, ahora tristeza queda y aguantar lo hago pero lejos para levantarme, mis palabras de cariño y de fuerza, ya no estarán para apoyarla, ojalá no me hubieran herido tanto, brindar todo de mi parte buscaba, no como aire, ahogar y tampoco puedo lamentarme, porque la quiero.
®Carlos Andrés®
Siento fría el alma, se congeló mi cuerpo; mi corazón ahora no sabe si tiritar o bramar para estar caliente de nuevo, tampoco es consciente de si necesita lágrimas para que su palpito se coordine de nuevo, lo decepcionó una amistad y no sabe como andar.
Cada vez que como bomba revienta, su movimiento de diástole que se llena de confusión al filtrar la sangre, ese fluido plasmático sin esas células de vida, no deja de doler y solo en esas penas el sístole permite que emerja la aflicción. Así la verdad y los sueños en este torrente con pigmento fuerte y a veces espeso y viscoso lleno de realidad saturada, hace erupción en sensaciones para el ser; frases como: ¡te quiero!¡le di tanto de mi! Hacen que percate la diferencia de valor, así como el blanco y el negro pueden ser grises, pero al faltar uno, el otro se palidece.
Solo quise conservarla, su amistad, su presencia, ahora tristeza queda y aguantar lo hago pero lejos para levantarme, mis palabras de cariño y de fuerza, ya no estarán para apoyarla, ojalá no me hubieran herido tanto, brindar todo de mi parte buscaba, no como aire, ahogar y tampoco puedo lamentarme, porque la quiero.
®Carlos Andrés®

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