No hay amistad damisela

Te busqué, encontré
y como caballero que vence
estaba feliz y quería estar
a tu lado, ser tu amigo
pero solo lo yo lo desee.

Hoy la armadura que uso
nuevamente brilló
y el yelmo es fuerte,
la pechera resistente
y las rodilleras fuente de fortaleza.
Mi espada ofrecí a ti princesa 
para obtener un ¡Hola!
sin embargo como un ánima
me ignoraste y así 
ni el óxido de mi espada mereces.

Ahora brilla mi escudo pero para    
no insistir a tu desdén,
no desilusionarme con 
una amistad que jamás vas a dar,
eres ninfa, damisela y sirena
no obstante, una amiga  no voy a rogar.

Mi exoesqueleto es de ternura, amor,
fortaleza, apoyo, alegría, fuerza, 
sensibilidad y espiritualidad,
algo que no veras al no estar;
mi loriga estará para proteger 
mi alma y mi ser.

©CARLOS ANDRÉS©

Comentarios

Entradas populares de este blog

Esa luz...

Mi camino hacia ti (II)

¿ Y qué pasaría sí...?